viernes, 18 de mayo de 2012

LLEGAMOS AL FINAL (sábado 19 de mayo de 2012)

Hola a todos, siento mucho este desfase temporal, me ha sido imposible ponerme al día, muchas cosas han pasado y poco tiempo para contarlas, es posible que algún día lo haga, pero de momento me parece que esto se acaba aquí. El viaje ha llegado a su fin y estoy aquí, a la una y media de la madrugada (hora canadiense) sin poderme dormir y con muchas emociones en mi interior.

El resumen de mi viaje es que muchas experiencias han pasado, buenas y algunas no tan buenas, pero estoy muy feliz, me siento muy bien conmigo misma y con todo lo que he hecho estos días. Estoy orgullosa de mi por haber tenido el valor de hacer esto.

Hoy ha sido un día extraño, me sentía feliz por el hecho de volver a casa y ver a mi familia, sobre todo a mi pequeña y a mi marido, pero a la vez se apoderaba de mí un sentimiento de tristeza, de nostalgia, como de estar a punto de perder algo. He intentado disfrutar cada segundo de este día, pero se ha pasado muy deprisa, claro! como todo lo bueno. 

Estando en clase, dando una clase como cualquier día, tenía la sensación de que todo me era ajeno, y cuando ha llegado el final de las clases y han comenzado las despedidas ha sido muy raro. He terminado llorando, ¡cómo no! que diría Alberto, pero no sólo por despedirme sino por el echo de que más de un compañero ha llorado por mi partida. He alucinado. Creo que nunca he sido consciente del impacto que he causado en los demás hasta este día en que más gente de la que me imaginaba me ha demostrado lo afectada que estaba por ello.

Mi familia canadiense, porque ya serán mi familia para siempre, han vuelto a ser maravillosos, han preparado una barbacoa para mi y algunos de mis amigos. Ha sido estupendo poder compartir mis últimas horas en Toronto con todos ellos: Benedita, Yuka, Dei Song, Alonso y Luis. 

Me gustaría hacer un pequeño balance, o más bien una reflexión, de todo esto. Me gustaría poder expresar todo lo que siento hacia mis compañeros y mi familia, pero no me resulta nada fácil. Quizás la palabra que mejor define todo es: GRATITUD. Si, estoy muy agradecida a mi familia canadiense, porque me han acogido desde el principio como si fuera parte de su familia, tanto es así, que de verdad siento que lo soy. También quiero dar las gracias a todas las personas que he conocido aquí, porque me gracias a ellos me he dado cuenta de la capacidad que tenemos para influir en los demás, para bien y para mal.

Estoy muy contenta por poder haber venido a vivir esta impresionante aventura y he aprendido muchas cosas, además, por supuesto del inglés.

Vuelvo con energías renovadas, con la esperanza reflejada en mis ojos y en mi sonrisa, que ha vuelto a posarse en mis labios cada día y estoy segura, para quedarse para siempre. Vuelvo con las ideas frescas y las ganas de comenzar a llevarlas a cabo. Vuelvo con la moral en alto, dispuesta a comerme el mundo porque sé que puedo hacerlo. Me he encontrado a mí misma. He descubierto de qué soy capaz y sobre todo que mi capacidad no tiene límites, que puedo caerme para volver a levantarme porque tan sólo necesito aprender a hacerlo.

Me llevo mucho de Canadá. Me llevo un montón de nuevos amigos, un montón de experiencias vividas, un montón de nuevos conocimientos sobre muchas culturas diferentes y personas diferentes.

Aquí he sentido la tranquilidad que hace mucho no tenía. Y sé que me espera un fantástico futuro. 

Estoy segura de que las cosas me irán mejor porque soy una mujer fuerte, porque estoy dispuesta a todo para conseguirlo, porque es cierto que cuando una puerta se cierra una ventana se abre, y la mía es tan grande como mi talla de pantalón (claro para que pase yo por ella tiene que ser bien grande), porque estoy dispuesta a luchar hasta el final ("con tu escudo o sobre él" u otra que me gusta: "prefiero morir de pie que morir arrodillado") y porque, por qué no?: "Por que yo lo valgo", y mi familia se lo merece.

Una parte de mi corazón se queda aquí, pero estoy segura que volveré algún día porque ha sido mi templo espiritual. 

Quisiera no tener que decir a mis nuevos amigos y a mi nueva familia adiós, pero esta etapa se está cerrando y he de abrir una nueva, he de empezar mi nueva vida, así que diré adión, bye bye, a mis nuevos amigos y mi nueva familia para decir un HOLA, con mayúsculas, a mis amigos de siempre y mi familia. Mis sentimientos son opuestos, felicidad y tristeza, pero tengo claro, y lo he aprendido a base de bien, que no puedo tener todo en esta vida, así que a veces hay que conformarse un poco y recordar que siempre existe un equilibrio, un YING YANG.

Por hoy voy a despedirme, que ya me he enrollado bastante. Dentro de unas horas cogeré mi primer avión de vuelta que me llevará a París, dónde, cosas de este viaje, veré a mi familia francesa, que no les veo desde hace 3 años. Y después tomaré el vuelo que me reunirá con los míos. Es posible que ponga algo más en este diario de abordo, pero practicamente esta parte queda cerrada, ya no tiene razón de ser puesto que el título ya lo dice todo. Siempre ha tenido fecha de caducidad y esta ha llegado. Espero que os haya gustado, o al menos que no haya resultado aburrido de seguir, a mi me ha encantado escribirlo, y deseo que todos encontréis vuestros caminos. 

Gracias por seguirme,

Iratxe
Una mamá maestra, desempleada, en Canadá camino de casa: ESPAÑA
2:13 a.m.

1 comentario:

  1. BIENVENIDA!! Me ha encantado leer este cierre del viaje. Estoy deseando verte! Te quiero.

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