Oooohhhhhhh, wake up Madrid! Good morning in the city! Hay, perdón que tengo que cambiar el chip, buenos días a todos, primer día en esta maravillosa ciudad llamada Toronto. Todo está resultando muy agradable, la familia es estupenda, cariñosa, simpática, vamos un amor. Toronto huele a limpio Ana, huele a montaña, es increiblemente bonita. Parece que de repente me he metido en una película america, todas las casas son unifamiliares, con una pequeña parcelita delante (sin vallas claro) y un pequeño patio para hacer barbacoa.
Mañana si tengo un ratito hago unas fotos y las cuelgo.
Aquí todo es a lo grande, los coches, los electrodomésticos, las comidas ... He tenido una primera comida que me ha servido para la cena, en serio. Aquí hoy (para vosotros ayer), era un día de fiesta, la Pascua, y como André es religioso, han ido todos a la iglesia. A mí me han dicho que si no me gustaba la iglesia me quedara en casa o saliera a dar un paseo, lo que quisiera.
Me han dado la clave de la alarma y la llave de casa.
Cuando han vuelto de la iglesia hemos ido a comer a casa de la madre de André porque es un día de celebración. También han venido el tío y la tía de André, un matrimonio mayor supersimpático. Me han acogido como uno más, aunque yo no me enteraba de nada.
La comida ha sido espectacular, ahí la abuela no hacía más que sacar bandejas con comida. Leche que para empezar me he tenido que tomar una sopa, que estaba buena, con una copita de Brandy, sí Brandy, y encima no puedes negarte porque hay que brindar y todo, luego sacan un botella de vino de 2 litros, Ala, no vaya a ser que nos quedemos cortos.
Después de la sopa han traido: como pequeñas cockelet de pollo, pinchos con rollitos de cerdo, rosbeef, fresa, remolacha rallada, puré de patata... Y allí la peña venga a comer, bueno que hemos empezado a comer a la una y media y a las cinco y media seguíamos comiendo.
De postre tarta de queso que ha hecho la abuela, riquísima, y otra tarta de chocolate que ha traído la tía.
Total que a la hora de irnos, de tantas bolsas que nos han dado parece que hemos ido al mercado en vez de a comer a una casa. Ah y la abuela, (la madre de André), me ha regalado una caja de Ferrero Rocher. UUUUUUMMMMMMMM! ¡qué ricos!.
Lo dicho, que con tanta comida ni siquiera he cenado. Aún ahora, a las nueve y vente, sigo estando llena.
Lo mejor del día de hoy es que he visto y he hablado con mi pequeña y con mi amor y he podido hablar con mi mamá y mi hermano.
Estoy muy cansada y tengo mucho sueño, voy a dormir que mañana madrugo.
Bye, bye.
¿4 horas comiendo? Imagino que haríais algún descanso para estirar las piernas, marcaros algunas flexiones...
ResponderEliminarBesos.