lunes, 23 de abril de 2012

DÍA 14 (sábado 21 de abril de 2012)

Madrugador sábado. 

He tenido que levantarme a las 8 porque tengo que ir a la otra punta de la ciudad al Club Hispano, así que desayuno tranquilamente, me arreglo y me voy hacia el metro. 

Hoy el día está nublado y es posible que llueva, así que Olga me prepara un paraguas para que me lo lleve no vaya a ser que llueva y me moje.

EL Club Hispano está un poco retirado, es línea directa desde mi casa, pero después de apearme en Sant Patrick debería coger un autobús hasta allí, pero como he llegado casi una hora antes, he pensado que mejor paso de coger el autobús porque es todo recto y puedo ir andando para hacer algo de ejercicio. 

El paseo ha resultado agradable pese al frío. En esta zona también tienen barrios bonitos. He tomado algunas fotos del camino para que luego no digáis que no os enseño nada:

UN PANORÁMICA NO MUY BIEN HECHA

A continuación diferentes calles que encontraba a mi paso:







UN PARQUE DE BOMBEROS, pero no es de los más bonitos.

Una vez he llegado al Club, he hablado con algunos españoles. La mayoría eran mayores cuyos padres vinieron aquí hace muchos años y les trajeron muy pequeños. Las mujeres que eran más de mi edad eran hijas de inmigrantes que ya han nacido aquí. 
La verdad es que no me han dado mucha información, pero algunas cosillas si me han podido decir. En fin será difícil.

Después, y como estaba un poco plof!, me he ido de vuelta al metro andando, que así me despejaba un poco.

Mi próxima parada: CHINATOWN.

Guau, es maravilloso. Me he tenido que comprar un gorro porque tenía las orejas congeladas, así que eso es lo primero que he hecho, comprarme un gorro:
MI GORRO Y YO EN CHINATOWN

¿A que estoy monísima? ¡Qué bien me sienta Canadá! Eso de que no te tengas que preocupar por nada más que tus estudios, (bueno, más o menos), es una gozada.

No tengo más fotos porque me he quedado sin batería en el teléfono, pero la próxima vez que vaya hago más fotos.

Dentro de Chinatown, hay una zona llamada Kensintong Market compuesta por varias zonas que son una delicia, puedes encontrar tiendas muy variopintas, ropa hippi, ropa de la época del rock and roll, ropa de fiesta, decoración para casas, la casa del queso, ...  una delicia. El problema es que es malísimo para el bolsillo.

La otra cosa que he comprado en Chinatown son unos regalitos para mis niños, Hector y Emma, y he visto algunas cosillas más para entre otros, Alexia. Tendré que volver al final del viaje para comprar los regalitos. 

Cómo le he dicho a la familia que iba a ver unas cosillas en Chinatown, Olga me ha comentado que si estaba por ahí sobre las 5 quedábamos y así cenábamos comida china, (creo que a Olga no le gusta mucho cocinar), así que efectivamente, hemos quedado en vernos allí para cenar. Hemos ido al restaurante favorito de Olga en Chinatown, uno chino de verdad, de esos en los que alrededor hay chinos comiendo. Todo estaba muy bueno y una cosa curiosa es que cuando hemos terminado de cenar nos han puesto para llevar lo que no nos hemos comido. De esa forma el domingo para cenar teníamos entre otras cosas, restos de la cena del sábado, lo cuál me ha gustado mucho.

Después de cenar nos hemos ido a casa a la camita, yo estaba reventada de tanto andar, pero ha sido un día muy interesante. Si no fuera porque estoy pelada de pasta habría comprado un montón de cosas.

Lo peor del viaje y de tantos paseos es que me ha vuelto la fascitis plantar, y eso que no me quito las plantillas. En fin a sufrir de nuevo en silencio.

Mañana más, besos.


2 comentarios:

  1. Ten cuidado con el dinero de plastico que cuando te quires dar cuenta te has pasado tres pueblos

    ResponderEliminar
  2. ¡DINEROOOOOOOOOOOOOOO!, que mal rollo, siempre es lo mismo. Bueno con ese gorrito que te sienta de maravilla seguro que no pasaste frio. Aprende recetas canadienses y alguna china para que cuando vuelvas nos sorprendas con ellas.Un besazo.

    ResponderEliminar